Una visita a tu lado oscuro.

Pesadillas

Cazando

Nadie sabe lo que hago las noches de los sábados, ser la guardiana de las llaves me otorga un poder que ninguna de ellas puede imaginar, cuando todas duermen salgo a pasear buscando la victima propicia, en mi territorio de caza nadie desconfía de mi aunque se extrañen por mi presencia en el bullicio de la ciudad, incluso algunos ven surgir en ellos la nobleza de ser protectores e intentan indicarme el camino por si me hubiera perdido… Y esa es mi oportunidad.

Cuando encuentro a un “salvador” que me resulta apetecible le agradezco tímidamente la ayuda ofrecida y le permito acompañarme, mi hogar queda lejos y el camino se va tornando mas oscuro y solitario. Las calles vacías me animan a lanzarme al ataque, las calles y sus ojos lascivos porque no pueden evitarlo, ninguno de ellos puede, los empujo contra la pared del rincón mas oscuro y… esos ojos finalmente sorprendidos son un trofeo para mi.

Cuando todo a terminado y la respiración aun es agitada en mi pecho totalmente satisfecha vuelvo amparada en la oscuridad, ya en mi cuarto rememoro el rostro de mi victima, su pecho, sus manos y me complace enormemente saber que nadie le creerá.

 

 

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No apagues la luz

_ ¿Mamá? ¿MAMÁ? ¡¡MAMAAAAAAA!!

_ Otra pesadilla… Cada día igual… Te digo que araña la pared ¿No lo oyes?

_ ¡¡¡MAMÁ HAY UN MONSTRUO EN MI HABITACIÓN!!! ¿MAMI?

_ Esta vez voy yo ¡ya estoy harto!

_ No te lo aconsejo… Entre nosotras nos entendemos, está en una edad de aprendizaje y me necesita.

_ He dicho que voy yo, no veo que tu hayas conseguido nada en estos últimos meses salvo que se dispare el recibo de la electricidad. ¿Arañazo?

_ Por favor deja que vaya yo o se pondrá peor, sé como calmarla.

_ No, hoy termino con estas tonterías ya veras, se acabó dormir con luz y si vuelve a gritar…

_ Como quieras… Ves tu, pero no le apagues la luz.

_ La mejor manera es que se enfrente a sus miedos, si hay que apagar la luz se apaga.

_ ¡Te lo advierto, no apagues la luz!

_ ¿Me estas amenazando bruja?

Ella le asesinó con la mirada y se encogió de hombros con aire airado.

_ Ya estoy aquí cariño cálmate, no hay nada en tu habitación ¿Lo ves?

La pequeña se tapaba hasta la nariz como si su sábana pudiera protegerla de todo mal

_ ¿Dónde está mamá? Ella hace que el monstruo se vaya, a ti no te respeta además solo sale a oscuras por eso no lo ves. ¡Quiero a mi mamá! Otra vez ese sonido

_ No lo veo por que no hay ningún monstruo en tu habitación y si solo sale a oscuras y la luz está encendida… ¿Qué es eso de que a mi no me respeta? ¿Me tomas el pelo?

_ Está aquí papá se esconde de ti pero yo “sé” que está, a veces está en la cocina también, y en el salón y en el b….

_ ¡BASTA! NO HAY NADIE AQUÍ, SOLO TU Y YO, la culpa es de esos estúpidos cuentos que te cuenta tu madre, esa si es un monstruo, siempre susurrando a mis espaldas y llenándote la cabeza de sandeces…

_ ¡¡¡NO HABLES ASÍ DE MAMÁ,  ELLA ME ENTIENDE Y SABE LO DEL MONSTRUO!!! Y puedo demostrártelo ¿Quieres que te lo enseñe papi?

Se tapó hasta la cabeza y su padre captó sus temblores bajo la sábana, decidido a acabar con aquello apagando la luz.

_ Bien, ya estamos a oscuras, muéstrame al monstruo.

Un susurro, un siseo, un roce de sábanas y la memoria genética activó las alarmas olvidadas por siglos de evolución, una risilla ahogada le provocó un escalofrío que le recorrió la columna y sin saber porque se puso en guardia. Se acercó lentamente al bulto que cubrían las sabanas crujido estirando el brazo hacia la cama que apenas podía ver a la tenue luz de la luna llena chasquido retiró la sábana de un tirón y se le secó la garganta tanto que fue incapaz de gritar. verde 1 Se levantó con un suspiro de materna paciencia lamentándose por el más que seguro desaguisado, de pie en el quicio de la puerta miraba a su pequeña relamiendose y chupándose los dedos con cara de culpabilidad.

_ Te dije que a papá no ¿Quién pagara las facturas ahora? Tienes que prestar mas atención a mis lecciones querida.

_ Lo siento mami pero el apagó la luz y…


Guerra de bandas

Constante batalla perdida entre negros y blancos, he tardado en darme cuenta porque he sido el rey durante demasiado tiempo…

Ahora muero en este rincón abandonado, otro me sustituirá, siempre ha sido así.

En estos últimos momentos no dejo de pensar en esos pobres aspirantes que han caído uno tras otro defendiendo nuestro territorio, en mi fortaleza arrasada y en mi amada que luchó valientemente hasta que se pasó al bando contrario, se entrego en una inmolación heroica intentando salvar mi triste vida.

Y pensar que hubo un momento que en que casi habíamos ganado… Pero la confianza de creerse vencedor y una mala estrategia acabó por descuidar nuestra defensa, un error que he pagado muy caro.

Muero en soledad, vencidos ya todos mi aliados, destruidas mis almenas pero con la satisfacción de saber que he luchado hasta el final y que no quedara esta batalla en la memoria de quienes han de seguir luchando como la de un rey que se rindió.

Gloria a los caídos… El rey a muerto

¡VIVA EL REY!

 

 

 

 

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El hombre del saco.

Todo el mundo sabe de su existencia pero todos dicen que no existe, nadie le ha visto jamás y negándole parecen querer eliminarlo de su realidad, como espectro que asola sus mentes y provoca pesadillas, terrible personaje el hombre del saco que deambula por la noche buscando una victima propicia… Los niños saben bien de él, le temen y lloran desconsolados al verle…porque ellos si le ven, sus ojos inocentes ven lo que nosotros ya no podemos.

Sus ropajes ya dicen mucho de su personalidad excéntrica y psicópata y sus barbas indican por viejas y largas que hace mucho tiempo que camina entre los vivos. Con su saco a la espalda en el que caben tres o cuatro cuerpos (si estuvieran bien desmembrados) se desplaza en la helada noche buscando… Ha localizado a sus próximas víctimas, en una casita alejada del centro hay dos candidatos para su saco y eso le hace frotarse las manos.

Acompañado de Cerbero el cachorro mas fiel de su manada les vigila oculto entre las sombras pues sabe que “ellos” le pueden ver, agazapado, esperando el momento oportuno para asestar el golpe.

Pero hay alguien mas, esta noche es distinta, ha vislumbrado a alguien que también vigila la casa, unos personajes mas horribles aun que el mismo que pretenden entrar y que intuyendo la presencia del hombre del saco corren a esconderse… Grave error!

Aprovechando que están ocultos el hombre del saco entra primero en la casa y asesta el tremendo golpe, en el salón… Por la mañana los ojos desorbitados que vean la escena serán su mejor recompensa y él se burlara una vez mas de sus tres enemigos eternos.

(maldita competencia)

(maldita competencia)


Fuente de vida

En estos últimos minutos de mi vida ¿es necesario que me pregunte, porque? ¿Por qué la vi y me enamoré? La miro ahora sobre el tocador, tan hermosa, tan pálida y delicada y ni siquiera en esta situación soy capaz de romperla o simplemente tirarla… deshacerme de ella

Apenas hace dos meses que paseaba por aquella calle solitaria cuando la vi asomando en un cubo de basura.

Era una figura tallada en piedra de unos dos palmos de altura, estaba pintada a mano pero se notaba en ella el paso del tiempo, en sus colores desvaídos y sin lustre, en las rozaduras y en la mugre. Era la imagen de una anciana encorvada sujetando un cántaro semi apoyado en una pequeña roca de la que manaba agua, parecía querer levantarlo y no tener la fuerza suficiente, me trasmitía el dolor de sus desgastados huesos y no pude resistirme… tiraba de mi.

La coloqué sobre mi tocador después de limpiarla y repasarle algunos trazos de pintura; Realmente al mirarla mejor comprendí que era fea, muy fea, la ropa parecía ajada y la expresión de su cara era… “malvada” pero aun así sentía la necesidad de mantenerla cerca.

Cada día la miraba al despertarme y cada día me parecía menos fea, menos encorvada, menos vieja (¿Cómo no me di cuenta?) Tal vez si hubiera tenido menos aversión a los espejos…tal vez si no hubiera llevado una vida tan solitaria… Solo tal vez, alguien me hubiera advertido de que algo me pasaba, alguien me hubiera preguntado por mi salud, alguien habría notado que estaba envejeciendo a un ritmo endiablado.

Dos meses han pasado y yo tengo unos 80 años, me estoy muriendo en esta cama de la que no puedo moverme y ella sigue ahí, al sol, erguida, joven, lozana… sujetando un cántaro contra su fina cadera y me sonríe desde su hermosa palidez.

moribunda


Vídeo

No apagues la luz

Aquí te dejo un corto muy corto ¡para que me recuerdes este fin de semana!

 

 


Háblame

Los médicos no saben decirme que es lo que me pasa, no se explican mis ausencias, ni siquiera se las creen, solo me ocurre cuando estoy sola… Creen que estoy loca y me autolesiono, en cualquier momento me encerraran por tu culpa.

Horas enteras de mi vida desaparecen de mi mente y vuelvo a la realidad frente al espejo, siempre frente a este espejo “Y ahí estas tú” mirándome y sonriendo de forma sardónica, como si supieras algo que yo no sé. Nunca me hablas ni te dejas ver en otro sitio pero yo te oigo, te oigo corretear descalza por las noches, oigo tu risilla siniestra y a veces hasta te oigo llorar.

¿Por qué no dejas de romper mis cosas? ¿Por qué te golpeas contra los muebles en tus alocadas carreras? Y sobre todo ¿Por qué lloras?

No consigo recordar a donde me llevas en mis ausencias, pero sé que lo haces tu, sé que me maltratas con una furia que no acierto a comprender ¿A que vienen mis moretones si no?

Me recuerdas a mi hace muchos años, cuando corría a esconderme de su cinturón, cuando culpaba a mi hermana del desastre del jarrón, cuando la escuchaba pedir perdón sin acusarme jamás… ¿Tu sabes donde está? No me dijo nada cuando se marchó, no la vi marchar, no se despidió.

Háblame por favor, no te quedes ahí mirándome y sonriendo, cuéntame donde me llevas o dime al menos que esperas conseguir… Háblame de tus llantos, de tus risas… Háblame de mí.

espejo